Comiendo con Julia Roberts

Junto con los estudios Cinecittá en la vía Tusculana de Roma, los Pinewood, en Londres, son los más famosos de Europa. En ellos se rodaron películas inolvidables como “Goldfinger” o “La espía que me amó” y por sus ya rancios platós desfilaron muchas de las grandes estrellas de la cinematografía mundial. Fundados en el año 1934 por Charles Boot, fueron construidos en poco menos de doce meses, siendo la historia de su propia creación y habilitación final todo un reto plagado de intrigas económicas e incluso sociales. Esta primera etapa de los estudios londinenses (aunque no están situados en la misma City) se desarrolló como una contestación europea a la pujanza de los estudios en Los Ángeles. Tras bastantes avatares, Arthur Rank se convirtió en el dueño de los mismos, pasando a controlar también los estudios Denma, en donde también se rodaron innumerables películas. Muchos amantes del séptimo arte, recuerdan que la mayoría de los “007” se realizaron en estos estudios, así como otras muchas producciones de las que destacaré las siguientes:

Los míticos estudios londinenses Pinewood.
Los míticos estudios londinenses Pinewood.

Oliver Twist (1948), The red shoes (1948), Arabesco (1966), Chitty Chitty Bang Bang (1968), La vida privada de Sherlock Holmes (1970), El hombre que pudo reinar (1975),Superman, la película (1978), El Muro de Pink Floid (1982), Victor o Victoria (1982), Aliens el regreso (1986), La chaqueta metálica (1987), Hellraiser (1987), Misión imposible (1996), El quinto elemento (1997), Charlie y la fabrica de chocolate (2005), Stardust (2006), Casino Royale (2006), Sweeney Todd (2007), Harry Potter y las Reliquias de la Muerte (2009), My Week with Marilyn (2011), Skyfall (2012), Star Wars Episodio VII (2015)…

Finalmente y desde el 2001, los Pinewood se fusionaron con Shepperton, su inmediata competencia. Debemos recordar que estos fueron fundados en 1928 y que desde enero de 1995, pertenecían a los hermanos Ridley y Tony Scott (nos suenan ¿verdad?). En 2004 los ya conocidos como Pinewood Shepperton, comenzaron a cotizar en el Mercado de Valores londinense.

Con sus 45 escenarios y sus 7 estudios de televisión digital, es todo un monstruo de la producción cinematográfica, sin contar sus bosques, jardines, teatros y por supuesto, su set exterior para producciones navales, que en su día contó con el ciclorama más grande del mundo y que por cierto, yo aprovechaba para, bajo su agradable sombra, fumarme un cigarrillo (hábito que ya he dejado) en los pocos momentos de descanso que tenía cuando trabajaba allí. Como curiosidad comentaré, que en estos míticos estudios pude conocer, entre otros a Sean Connery o a Julia Roberts, pero eso, es una historia que contaré otro día…

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