Reality Show V

2010-2014. ¿Qué hay de nuevo viejo?

Con independencia de algunos intentos fallidos a la hora de aportar o innovar algo realmente bueno, en la década presente cabe destacar el trabajo del infatigable John de Mol que presenta “The Voice” consiguiendo colocar la franquicia en más de cincuenta países. Todo un logro comercial y de marketing. En algunos casos, también de audiencia.

Europa y América seguirán presentando diversas adaptaciones al género y España contribuirá al mismo, bien comprando alguna de las más famosas franquicias o adaptando lo ya existente al “gusto” local.

Cinema Verité
Nos hemos adaptado a la Televisión.

En este sentido, la lista ya va quedando larga. Sin afán de enumerar todas las producciones y siendo consciente de que algunas se me quedarán en el tintero, estas son, las que al momento de escribir estas líneas, puedo incluir dentro del género (o sus variantes, adaptaciones, etc.). Ruego que nadie se ofenda si no es mencionado, o si por el contrario lo es.

“Acorralados”, “Alaska y Mario”,  ”Billete a Brasil”,  ”Cántame una canción”,  ”Cambio Radical”,  ”Cambio de familia”,  ”Circus, más difícil todavía ”, “Confianza Ciega”, ”Curso del 63”, ”El Bus”,  “El coro de la cárcel”, “El castillo de las mentes prodigiosas”, “El Conquistador del fin del mundo”, “El número uno”, ”El show de Cándido”, “Estudio de Actores”, “Esta cocina es un infierno”,  “Esta casa era una ruina”, “El Reencuentro ”, “Ex, ¿qué harías por tu hijos?”, “Fama, ¡a bailar!”, “El Topo”, “Gandía Shore”,  “Granjero busca esposa”, “Hace falta valor”, “Hermano mayor”,  “Hotel Glam”,  “La Casa de tu vida”, “Las joyas de la Corona”, “Libertad Vigilada”, “Nadie es perfecto”, “Operación Triunfo”,  “Pekín express”, ”Perdidos en la Tribu “, “Pesadilla en la Cocina”, “Policías en Acción”,  “Popstars”,  “Préstame tu vida ”, “¿Quién quiere casarse con mi hijo?”,(y con mi madre también…) “Supervivientes”, “Supermodelo”,  “Tienes talento”, “Top Chef”,  “Un príncipe para…”…

En definitiva el género está vivo y más vivo que nunca. Ahora tenemos en nuestras manos la posibilidad de adocenarnos en él, o avanzar hacia nuevas formas de expresión de la Telerrealidad.

De nuevo, la aparición de programas como “Magaluf Weekender” trasladan a la opinión pública (la historia como hemos podido comprobar líneas atrás, viene de viejo) el debate acerca de la bondad (o no) de este género y su necesidad (o no) de que algunos límites sean fijados. La libertad de expresión es la piedra angular sobre la que debemos movernos. En cualquiera de los casos será finalmente la Audiencia, quien decida.

Además, debemos considerar el hecho de que, en realidad, es poco o nada lo que hemos innovado. Casi todo nos ha sido dado ya con anterioridad. Aunque hemos participado con gran ilusión y esfuerzo en aportar algo al formato (algo habremos hecho) casi todo estaba ya inventado.

Qué lejos quedan ya aquellos primeros e inexpertos intentos de los cuarenta. Vistos en perspectiva parecen tener poco que ver con el formato, a pesar de que son padres del mismo. No sabemos qué hubiese ocurrido sin estos pasos pioneros. Como tampoco podemos saber qué nos traerá el futuro del género, aunque podemos, siquiera imaginar, que será la propia vida y la realidad que acompaña a la misma, la que marcará el camino a seguir.  No pudimos vivir la explosión callada y persistente que supuso en su día la Nouvelle Vague francesa o el Free Cinema británico. El Direct Cinema norteamericano nos quedó muy lejos. Pero si hemos saboreado este pequeño y televisivo esfuerzo de la Telerrealidad…

¡Bienvenidos, nuevamente,  al Cinema Verité!

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