Piramides

“Eran estos palmeros idólatras y cada capitán tenía su término adonde iban a adorar, cuya adoración era en esta forma: juntaban muchas piedras en un montón en pirámide, tan alto cuanto se pudiese tener la piedra suelta: y en los días que tenían situados para semejantes devociones suyas, venían todos allí, alrededor de aquel montón de piedra y allí bailaban y cantaban endechas y luchaban y hacían los demás ejercicios de holguras que usaban y estas eran sus fiestas de devoción”  (Historia de la conquista de las siete islas de Gran Canaria por Fray Juan de Abreu Galindo. 1632)

Hace algunos años, un 21 de junio, justo en el momento álgido del solsticio de verano pude observar una magnífica puesta de Sol desde la hoy mítica Pirámide central de Güímar. Como ya esperaba, tras esa primera puesta, el recorte rocoso de Pedro Gil nos devolvió un nuevo y leve intento de amanecer, cuando el astro rey emergió de nuevo, durante un minuto interminable, para finalmente desaparecer. Una vez más había tenido lugar el ya famoso “Baile del Sol” en el pequeño continente: Tenerife, la Isla Mágica.

Pirámide en Icod.
Pirámide de Icod.

En aquellos momentos de calma y silencio absoluto recordé como había sido mi primer encuentro con aquellas pirámides tan especiales. Dirigía en aquella ocasión una serie documental que se rodaría íntegramente en las Islas Canarias. Aunque con una producción más bien escasa, pudimos llevar a cabo nuestro trabajo gracias a una buena planificación y a una mejor ayuda, prestada por un grupo extraordinario que se puso a nuestra disposición de forma totalmente desinteresada. Emiliano Bethencourt comandaba aquel apoyo formado entre otros por nuestra buena amiga Anny Genthe y el periodista Félix Rojas. La ayuda del también periodista e investigador Paco Padrón fue inestimable.

Liliana Hernández participó en la Producción (además de realizar tareas de documentalista) y Rafa Merino (que hacía sus primeras incursiones con una cámara en la mano) tomó algunos de los planos y secuencias de la serie.

Tuvimos la oportunidad de rodar en distintas ocasiones y a lo largo de varios viajes infinidad de secuencias en las recién “descubiertas” Pirámides de Chacona y aunque en aquel momento no lo sabía, iniciaba una etapa que me llevaría (dirigiendo o realizando series documentales de largo recorrido alrededor del mundo) a conocer e investigar distintos fenómenos y culturas ligadas a las pirámides, la arqueología o la etnografía, sobre todo aquellas que se encontraban en América Central y del Sur.

Aquel documental recogía en distintos capítulos, parte de la historia del pueblo Guanche, y los misterios que le acompañaban a través de los escritos y sucesos acaecidos durante los últimos mil años. Pudimos investigar en profundidad y sobre el terreno las cuevas de Chinguaro, conociendo de cerca las leyendas y mitos sobre el Mencey Acaymo, el Taro, la Cuesta del Socorro (en la mítica y tan querida por todos nosotros playa de Chimisay) e incluso realizar una pequeña “expedición “al agreste Barranco de Badajoz.

Conferencia Patxi Grande
Una Conferencia sobre Cine Documental.

De este documental guardo numerosos y muy agradables recuerdos. También un momento interesantísimo, cuando siguiendo una investigación sobre las últimas vírgenes negras templarias de Europa, pudimos observar un fenómeno (y grabarlo afortunadamente) en la pequeña y bellísima villa de Adeje, donde al filmar la increíble talla de “La Señora“ (La Virgen de Candelaria) se produjeron en la cinta grabadora unas anomalías magnéticas que aun hoy seguimos sin poder explicar en su totalidad. Tuvo lugar un fenómeno realmente extraordinario del que fuimos testigos todo el equipo de rodaje, junto con los amigos y colaboradores que nos acompañaban.

A lo largo de mi trabajo en los medios de comunicación he podido observar distintos sucesos y fenómenos inexplicables (en vudús en Haití, o con apariciones y sucesos desconcertantes en las selvas del Orinoco o posteriormente del Amazonas, eclipses de Sol o de Luna seguidos de fenómenos paranormales en Venezuela, Marruecos, Mauritania o la República del Mali y así un largo etcétera…) pero el primero que realmente me desconcertó fue este que tuvo lugar en Tenerife.

En realidad, “La Isla Mágica” fue la primera producción que me permitió sumergirme en el mundo de las series de largo recorrido. Después vendría “Otros Mundos” y posteriormente, años después, cuando yo ya estaba inmerso en la realización de Programas de Entretenimiento la mítica “Pangea”. Entre ambas tuve la suerte de filmar o grabar distintos documentales y reportajes a lo largo del mundo.

Gracias a estas series documentales, he podido viajar y conocer desde archipiélagos perdidos en el atlántico o en el pacifico hasta las profundas selvas colombianas, brasileñas o venezolanas. He visitado y rodado secuencias en África o en América y he cargado cámaras y trípodes a lo largo de miles de kilómetros, bajando de un avión para comenzar un nuevo viaje en barco, en bongo, balsa, en todoterreno, o incluso en burros, caballos o camellos.

Pirámides de Güímar
Pirámides de Güímar.

Pero todo empezó en Güimar. En su Valle Sagrado, estudiando las costumbres de aquel pueblo olvidado por el tiempo, que los europeos destruimos, elevando a categoría de leyenda su civilización, sus costumbres, su lengua y su forma de relacionarse con el mundo.

Lamentablemente alguna de aquellas Pirámides no existen hoy en día, como es el caso de la que situada en Icod de los Vinos, fue derruida para permitir la construcción de una carretera. Tuve la oportunidad de patearla de arriba abajo y desde luego grabarla, conservando su recuerdo cuando menos bajo el soporte de un “tres cuartos de pulgada”.

En cuanto a las principales Pirámides de Chacona y el espacio que ocupan en la actualidad, se ha construido todo un parque etnográfico, con su correspondiente Museo y demás junto a ellas integrándolas en su entorno. No sé si de forma acertada o no.

En su momento participé muy activamente en la puesta en valor de las mismas, en promocionar su estudio arqueológico, etnográfico y cultural. Desafortunadamente muchas de las personas con las que tuve el placer de participar en todos estos descubrimientos, han abandonado estos lares, para continuar con sus expediciones y estudios (probablemente mirándonos desde las estrellas que tanto observaron en vida) y permitiéndonos releer entre las viejas notas y filmaciones de aquellos días, una vez más la aventura del conocimiento del ser humano, sus orígenes y devenir.

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