La Virgen Negra II

Parece ser que es Fray Alonso de Espinosa, en 1594, quien primero relata sobre papel la historia tal como el conocimiento popular la había guardado. Sucedió que fueron dos pastores guanches que volvían a recogerse con su ganado, los que pudieron ver, casi en la orilla del mar la figura de una mujer que parecía mirarles. Como quiera que fuese, el ganado no parecía querer continuar su camino y los hombres no podían dirigirse a Ella para pedirle que se retirase, ya que existía la prohibición de acercarse a las mujeres en despoblado (al parecer bajo pena de muerte) por lo que uno de ellos comenzó a hacerle señas con el brazo para que se retirase (otra versión dice que intento tirarle una piedra) pero al momento su brazo quedó inutilizado. Al ver tal cosa el compañero intentó atacarla con su cuchillo pero sólo consiguió herirse a sí mismo.

Cueva de Chinguaro
Cueva de Chinguaro.

Cuenta la leyenda, que asustados subieron hasta las Cuevas de Chinguaro donde se encontraba el Mencey Acaymo, contándole lo sucedido. Pronto todos bajaron a la playa, y en presencia del rey y sus consejeros se decidió que fueran los dos pastores heridos los que se acercaran primeramente hasta el lugar donde se encontraba la Señora para trasladarla hasta las cuevas. Y es aquí donde la Virgen obra el primer milagro que se le conoce, pues los dos pastores, al tocarla quedaron sanados de sus heridas. Es al ver este suceso sobrenatural cuando el propio Mencey decidió trasportarla él mismo en sus brazos hasta su morada. Ocurrió que había, al final de la playa un pequeño trecho en cuesta que el Mencey no pudo subir por el peso que suponía la imagen, por lo que tuvo que pedir ayuda o socorro a los demás para poder seguir el camino. Hoy en día en tal sitio se levanta una gran cruz y es de todos conocido el mismo como la “Cuesta del Socorro”, en alusión al hecho narrado.

Finalmente, la depositaron en una de las cuevas del Mencey Acaymo donde comenzó a ser venerada, comunicándose el hallazgo (y el milagro ocurrido) al resto de los menceyatos de Taoro, Abona, Adeje, Anaga, Tegueste y Tacoronte que se sumaron a la admiración de la Imagen durante largos años.

La Imagen de Nuestra Señora permaneció en aquella zona hasta la llegada del guanche Antón, que había podido escapar de la esclavitud y que conocía el cristianismo ya que había sido bautizado. Al momento reconoció en la talla la advocación de la Virgen María, explicando al resto de su pueblo su fe y como Ella era la “La Madre del Sustentador del Cielo y la Tierra” (Axmayex Guayaxerax Achoron Achaman o Chaxiraxi)  a partir de lo cual llevaron la talla hasta la cueva de Achbinico, para posteriormente, comenzar una serie de traslados, copias, y movimientos de la talla, que hacen muy difícil precisar con certeza el paradero de la misma.

Caballeros Templarios
Caballeros Templarios

Junto con nuestro equipo de filmación y un equipo de investigadores pudimos visitar (en varias ocasiones) los lugares en donde al parecer tuvieron lugar estos hechos. Tanto en la Playa de Chimisay, la cuesta del Socorro o las Cuevas de Chinguaro que pudimos ver y grabar en distintas ocasiones. También la cueva de Achbinico, conocida hoy en día como la de San Blas. A partir de aquí existen distintas líneas de investigación tanto sobre el origen mismo de la talla como de su actual existencia. El caso es que aquella posible talla gótica, de tez blanca originaria, mejillas rosadas y cabello rubio, acabó transformada en una bellísima Virgen Negra. Como ya he apuntado, copias, desapariciones y traslados forman parte del misterio que rodea la talla original, así como su actual paradero, siendo las opciones muchas, variadas y poco pacificas entre sí.

No entraré en esta cuestión, en parte por respeto y en parte como conocedor de mi propia ignorancia. Baste saber al lector avezado que algunos investigadores (los menos) intentan hacer coincidir, frente a la opinión oficial, la talla venerada en la Ermita de Santa Úrsula con la originariamente hallada por los Guanches en Chimisay.

¿Serían los Caballeros Templarios los que trajeron la talla a la Isla? Al respecto son muchas las teorías e hipótesis defendidas por los investigadores, que la dotan de una filiación mallorquina o portuguesa, entre otras más en liza. En el peor de los casos podemos encontrarnos con meras elucubraciones.

Al respecto hay mucha literatura publicada de fácil acceso, además de cientos de artículos y monografías que pueden ser consultadas en internet, aunque no cabe duda que la llamada tesis templaria despierta en nuestros corazones un cierto halo de aventura y misterio que hace que todo el conjunto adquiera una dimensión desconocida, tan apetecible al lector ávido de historias.

En aquellos días recorríamos las Islas buscando alcanzar algún conocimiento sobre la cultura guanche y su desenvolvimiento como pueblo a través de la historia, por lo que las jornadas de filmación se alternaban con reuniones interminables con científicos, historiadores, arqueólogos, investigadores y estudiosos que pudieran aportarnos algún valor añadido a nuestro documental sobre el pequeño continente.

En una de estas inolvidables jornadas tomamos el camino que va desde Guía de Isora (estudie el Lector los posibles significados del toponímico y saque sus propias conclusiones) hasta la Villa de Adeje, en la intención de grabar la talla venerada en Santa Úrsula.

Talla de Adeje
Fotograma original de la Talla.

Después de pedir los permisos correspondientes comenzamos a grabar dentro del lugar santo. Los hechos que se sucedieron allí han quedado (afortunadamente) grabados y aunque apenas duraron unos minutos, creo que nos impactaron a todos los presentes. La secuencia expresa nuestro asombro al ver como se producían en la talla de Nuestra Señora distintas anomalías (llamémoslo así) ópticas que cada uno de nosotros percibió de distinta forma y en distinto grado. Finalmente, pasado el tiempo, y desde una perspectiva más calmada presento hoy uno de los fotogramas originales de la secuencia grabada en video. En el pueden observarse parte de las anomalías producidas en el soporte magnético de la cinta, que fueron estudiados en numerosas ocasiones por distintos técnicos en la materia (técnicos en video, editores, expertos en truca, montadores, realizadores, etcétera), sin llegar a poder expresar una opinión realmente veraz y científica de porqué esas anomalías se produjeron.

El misterio sigue ahí, al igual que otros muchos que presenta la talla, como es el caso de las inscripciones que aparecen en su ropaje y que pese al esfuerzo de muchos estudiosos no han conseguido ser descifradas a satisfacción de la mayoría, aunque existen autores que han aportado sus trabajos al respecto ofreciendo distintas soluciones al jeroglífico mariano. En este sentido podemos ver en la cinta azul que ciñe su túnica, a modo de cinturón y por debajo del pecho unas letras preciosas: “NARMPRLMOTARE”. Otras más acompañan toda la talla.

A veces me pregunto si algún día serán descifradas estas claves y cuál será su relevancia. “Non nobis, Domine, non Nobis. Sed Nomini Tuo da Gloriam”. Mientras tanto, el secreto encerrado en esta última Virgen Negra, quedará intacto. O tal vez a resguardo de miradas incrédulas.

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